La Fatal Arrogancia de Friedrich A. Hayek

Comentado por John Galt Lettore
Es sorprendente como el Maestro Friedrich Hayek nos describe y argumenta esa Fatal Arrogancia que caracteriza al Socialismo, esa Fatal Arrogancia que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a la Libertad que es la base del progreso y prosperidad de los individuos de nuestros diferentes países.

Luego de leer este libro me queda una sensación de claridad y aprendizaje, una sensación de haber despejado mis dudas y haber obtenido un conocimiento contundente sobre aquellos elementos que sostienen a ese error que aún persiste en algunos lugares de Latinoamérica, a ese error que se llama Socialismo. Es sorprendente como el Maestro Friedrich Hayek nos describe y argumenta esa Fatal Arrogancia que caracteriza al Socialismo, esa Fatal Arrogancia que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a la Libertad que es la base del progreso y prosperidad de los individuos de nuestros diferentes países.

Hayek inicia este viaje libertario explicándonos la importancia de la evolución cultural y la tradición en la generación de un orden extenso y espontaneo que ha permitido crear esa expresión viva que se llama Mercado, expresión que ha concedido a los individuos la satisfacción de sus diferentes necesidades, y que no es creación de la mente y la razón, sino, de nuestra propia evolución que se ha dado durante los años que tiene nuestra existencia. También, Hayek nos recalca el valor de la propiedad y el respeto que ella merece como fuente de prosperidad y eje en la aparición del Comercio, que basado en la libertad fue la génesis del desarrollo y progreso de varias naciones. Y que lamentablemente fue despreciado y obviado por Aristóteles uno de los personajes más influyentes de nuestra historia, dejando de esta manera esa equivocada percepción a las siguientes generaciones.

Comentado por John Galt Lettore.

Asimismo, Hayek nos revela la verdadera esencia del racionalismo y su efecto en el orden espontaneo basado en la tradición moral, básicamente el maestro nos dice que muchos de los sabios o intelectuales están más cerca del socialismo que otros individuos, como es el caso de Einstein, Rousseau, Keynes entre otros, ya que para ellos toda realidad debe tener un sustento científico, menospreciando de ese modo la tradición moral. Bajo esa premisa se genera ese germen que crea en el Socialismo esa arrogancia de creer poseer la verdad y la receta para hacer felices a todos bajo un clima de justicia social, obviando las decisiones personales y la libertad de los individuos para elegir su propio destino y si eso fuera poco imponiendo a la fuerza la verdad que los socialista creen tener, como es el caso de Cuba.

Finalmente, Hayek nos presenta una crítica al envenenado lenguaje que está disperso entre nosotros, gracias al aporte del socialismo. Ese lenguaje que quiere colocar la palabra “Social” como indicador de justicia y consideración, realidad que solo se limita a los fronteras del propio lenguaje y que la circunstancias demuestran que no solo la prosperidad del individuo se logra mediante unas frases cautivadoras, como es el caso de la Justicia social, los derechos sociales, la economía social de mercado, etc. Puedo decir que el Maestro Hayek me deja otra gran lección con este libro, esa lección que fomenta el valor que tiene el Mercado, el orden espontaneo, la evolución cultural y el respeto de la propiedad privada como la base de la libertad de los individuos para crear riqueza y tener una vida digna. Por otro lado este libro me deja en claro esos elementos que sustentan la Fatal Arrogancia de ese Socialismo que tenemos el deber de enfrentar.

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3 comments

  • orlando dice:

    diganme la propiedad privada alcanzará para toda la humanidad, y coomo cree que se puede desterrar los males de la sociedad

    • Burlón dice:

      Pretender que prevalezca el "orden espontáneo" derivado de la tradición moral en vez de un orden artificial basado en la razón es someter al individuo al control colectivo basado en esa tradición moral sin que pueda, ese individuo, apelar contra el orden moral cuando este le sea adverso y exista una solución para él basada en la razón. Además, la razón, el conocimiento, el racionalismo y la conveniencia también son generadores de moralidad y orden. Desde mucho antes que el socialismo y el capitalismo las tradiciones morales van cambiando por las decisiones no siempre espontáneas de individuos.

      El odio, sea racial, religioso, sexual o político; la sumisión servil a la autoridad y la corrupción son espontaneidades tan dudosas como la hospitalidad, la rebeldía y la honestidad.

      Mejor ofrezcan al público una copia gratuita en español de ese libro "La fatal arrogancia" de Hayek para que podamos apreciarlo mejor.

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