Historia del Partido Liberal Liberalísimo de los Recontra Liberales y Medio

Una delegación del partido Liberal Liberalísimo de los Recontra Liberales y Medio (LLRLM) visitó la Asociación de Homosexuales Masculinos y Femeninos y Demás que Quieren Casarse (AHMFDQC). La reunión fue solicitada por Saturnino Másliberalquenadie, presidente del partido, para discutir el proyecto que la AHMFDQC promueve para permitir el Matrimonio Igualitario.

Por Jose Benegas

Una delegación del partido Liberal Liberalísimo de los Recontra Liberales y Medio (LLRLM) visitó la Asociación de Homosexuales Masculinos y Femeninos y Demás que Quieren Casarse (AHMFDQC). La reunión fue solicitada por Saturnino Másliberalquenadie, presidente del partido, para discutir el proyecto que la AHMFDQC promueve para permitir el Matrimonio Igualitario.

– Lo escuchamos Saturnino, cuéntenos a que debemos el honor de la visita de los miembros del Partido Liberal.

– Le agradezco mucho ésta oportunidad, déjeme aclararle primero que nuestro partido nada tiene que ver con el Partido Liberal, porque ese es un partido recontra socialista. Nosotros somos el partido Liberal Liberalísimo de los Recontra Liberales y Medio.

– Si, disculpemé, fui demasiado sintético. Continúe por favor.

– Bien, he de ser muy sincero, creemos que ustedes están totalmente equivocados.

– Bueno, tal parece que no son los únicos que piensan eso, en el caso de ustedes qué es lo que los lleva a esa conclusión.

– Vea, el matrimonio es un asunto privado. Solo importa a los contrayentes. Hay toda una disputa acerca de si ustedes pueden llamarle matrimonio a la relación que quieren establecer, pero no nos importa, por nosotros que le llamen como quieran. Esa es justamente una de las razones que nos hace Liberales y Medio y no solo Liberales. Porque vio, hay ciertos conservadores que nos infiltraron alguna vez. Nuestra idea es que si se privatiza el matrimonio y el Estado no interviene, ni dice como se regulan la sociedad conyugal, ni la patria potestad, ni los temas sucesorios, entonces ustedes podrían casarse del modo que quisieran.

– Interesante, jamás habíamos escuchado una idea semejante. Podríamos pensarla. Digamé Don Saturnino ¿Cuánto llevaría hacer esa reforma?

– Bueno, eso no lo hemos pensado nosotros debo confesarle. Pero veamos. Nosotros tendríamos que empezar por convencer antes que a nadie a los del Partido Liberal, pero estamos muy peleados. Los diez son insoportables. Nosotros somos tres, pero somos mucho más íntegros. Supongo que una vez que reestablezcamos relaciones y siempre que las podamos mantener, tendríamos que iniciar una campaña de esclarecimiento. Si es que conseguimos recursos. Nos está costando últimamente juntar la plata a la hora de pagar los cafés cuando nos juntamos en las reuniones plenarias. Pero supongamos que lo consigamos todo esto en unos cuatro años, sería posible que empecemos a hablar con otros partidos más socialistas que el Partido Liberal, que ya son mucho le cuento. Si me apura y tengo que darle una respuesta haciendo un cálculo groso modo, tal vez en unos cuarenta años una gran parte del Congreso estaría enterado de qué estamos hablando. Espero sinceramente que la relación con el Liberal se mantenga hasta entonces. Después de eso, puede que en unos 30 años más ganemos la votación en el congreso y ahí ustedes podrían casarse como quisieran.

– Todo lo que nos dice parece muy interesante Saturnino, pero nosotros tenemos un proyecto para obtener el matrimonio con el sistema como está que va a ser tratado pasado mañana.

– Pero eso es muy Estatista.

– Sabe que pasa, lo de esperar 74 años no parece un buen negocio. Dígame Saturnino ¿si nuestro proyecto se aprueba, cree que no podrán seguir ustedes impulsando la idea de la privatización?

– Bueno, si

– Entonces, parece la mejor alternativa que nos dejen casar ahora según el sistema estatista que nosotros no establecimos y a la vez ustedes trabajan por la solución mencionada ¿Cuánto hace que están trabajando en la privatización del matrimonio?

– Desde que ustedes aparecieron con ésta loca idea estatista

– ¿Antes por qué no? ¿No era ya estatista el matrimonio heterosexual? ¿Cuándo se discutió la igualación de los hijos legítimos y no legítimos, no podrían haber planteado esta misma objeción, teniendo en cuenta que la solución total era la que usted me estaba proponiendo ahora?

– Es que nuestro partido no existía aún, le recuerdo que nosotros nos desprendimos del Partido Liberal por diferencias doctrinarias.

– Alguna otra cuestión que quiera mencionarnos Don Saturnino

– Si, siempre agradecido por el hecho de que nos escuchen. Tampoco nos parece lógico que le llamen “matrimonio igualitario”. La igualdad no es una buena consejera. Esto es un problema de libertad.

– Bueno, le propongo que ustedes defiendan el proyecto en nombre de lo que quieran, a nosotros se nos ocurrió la igualdad. Nos la enseñaron en el colegio.

– Claro, claro, que desastre la educación pública, me gustaría que otro día hablemos de eso. También quiero aclararle otro asunto muy delicado. Los vimos a ustedes con imágenes del Che Guevara. Hombre, usted no sabe pero el Che Guevara era por completo homofóbico, la Revolución cubana como todos los regímenes totalitarios, también los de izquierda por supuesto, se caracterizaron por perseguir a los homosexuales. Le sugiero que lea el magnífico libro “Antes que Anochezca” de Reynaldo Arenas.

– Si, eso nos han dicho. Esto me lleva a pensar que los primeros que tendrían que estar con nosotros son ustedes, digo, si no terminan siendo ustedes iguales al Che Guevara y todos los comunistas.

– No había pensado eso, le confieso.

– Capaz que tendrían también que pensar en el problema de terminar con el problema de la estigmatización, nosotros le llamamos discriminación porque como le digo, fuimos a la escuela. Pero me parece interesante ver lo minoría que son ustedes también. Y cualquiera diría, no nosotros porque no queremos hacer lo mismo que nos hacen, que ustedes son bastante raros.

– A mucha honra hijo. La menor minoría es un individuo, tenga en cuenta eso, lo dijo Ayn Rand. Aunque nosotros la hemos abandonado también ¿Sabe que quería financiar al gobierno con empresas del estado la muy socialista?

– ¿Algo más don Saturnino?

– Ustedes no deberían querer casarse, no sean estatistas. ¿No sabe el desastre que es el matrimonio? Está lleno de problemas, como todo lo que el Estado hace.

– Mire, yo odio el pescado. Pero no creo que pueda impedir las pescaderías con el argumento de lo feo que es el pescado. Ese es un problema del que lo consume. Un problema de libertad. Yo no pienso casarme, pero muchos de mis amigos si y eso es lo que importa, no su opinión sobre el matrimonio, con la que puedo coincidir ¿Usted es casado?

– ¿Yo? Si.

La conversación se agotó y los anfitriones la dieron por terminada. Los miembros del partido se retiraron. Al día siguiente dos de ellos se escindieron y formaron otro partido. Había pesado el último comentario del representante del AHMFDQC. Quedó solo Saturnino en el LLRLM. En el nuevo partido lo declararon homofóbico y ultra conservador por sostener que una libertad se puede discutir sosteniendo que lo que quiere el otro no está bueno, y estatista por haberse casado.

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One comment

  • Excelente el artículo de Jose Benegas, el mejor periodista argentino, que refleja la triste situación que los liberales vivimos en toda latinoamérica peleandonos en lo que él correctamente llama el "club del liberalismo" haciendo competencias para ver quién es más liberal que el otro.

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