Desde la Isla Cubana o La Juana de Fidel

Cuba no solo se ha quedado estancada en el siglo pasado, sino que sus ciudadanos han perdido toda expectativa de futuro y progreso, es un país que solo subsiste, no vive.

Cuba es una herida abierta en pleno siglo XXI, está en medio, asediada y atrincherada frente a un grupo intolerante, que se niega a dejar su posición de élite y que sigue dependiendo del apellido Castro para gobernar. Castro es el rey-caudillo más antiguo de América, el modelo de los déspotas de los últimos tiempos, no tiene sangre azul pero tiene sus inversiones en las bolsas de valores y las casas de inversiones patrimoniales de Estados Unidos; sí, del enemigo al que supuestamente odia a muerte.

Cuba, como me lo describiera uno de sus habitantes es un país de frustrados, hay educación sí pero politizada, antes de aprender a sumar y a restar tienen que saber de los nombres de la revolución, luego puedes estudiar en la universidad pero de nada sirve, es más rentable ser taxista o arrendar dormitorios de tu casa o ser “chivato” es decir pertenecer a la red de inteligencia cubana. La vida en Cuba es de gran emprendimiento para sobrevivir, para burlar un sistema que los agobia, que no les permite progresar por que el gobierno entiende que el progreso es pernicioso, no hay voluntad de generar valor, pues no hay futuro, solo importa el hoy y el ahora, el futuro se les ha negado, les es esquivo, no les pertenece.

En Cuba existe la más perniciosa de las desigualdades, aquella que establece una diferencia grotesca entre lo que un turista tiene derecho y lo que para un cubano está prohibido en su propio país, hay una moneda para turistas, solo los turistas pueden comer carne, el turista solo puede ser transportado, alojado y atendido por quienes han obtenido el permiso previo del gobierno, solo los hoteles de lujo tienen agua caliente todo el día, hay un bus exclusivo para turistas y el cubano tiene que transportarse como pueda; incluso los hospitales tienen zonas para turistas y otras para cubanos, mientras que el cubano es atendido por estudiantes de medicina, el turista es atendido por médicos graduados y con acceso a educación especializada, costeada por el gobierno exclusivamente para unos cuantos a los que selecciona como embajadores de su sistema educativo, en Cuba existen farmacias para turistas y otras para cubanos, las primeras abarrotadas de medicamentos, las otras con muchas carestías. El Apartheid económico y social es un sistema impuesto al cubano dentro de su propio país por un gobierno que se autodenomina del pueblo.

En Cuba el gobierno se desespera porque no entiende ¿por qué los cubanos no trabajan con eficiencia? y considera que el problema de su atraso y la situación económica de Cuba es la falta de eficiencia, lo que no logran entender, es que en un sistema donde el asenso social es dictado por un grupo abusivo y castrante como es el partido único, y donde hacer bien o mal tu trabajo no importa pues hay “estabilidad” impuesta y dependiente de tu adhesión al régimen, no hay incentivos para mejorar y ser cada vez más eficiente, por este motivo las cafeterías están llenas de moscas, los hoteles lucen descuidados, los taxis no llegan a tiempo, y las cajeras atienden con desprecio, incumplen su horario de trabajo y se liman las uñas en el mostrador.

El problema del cambio climático se está dejando sentir cada vez más en la Isla, durante nuestro viaje por provincias tuve la oportunidad de observar los campos secos e incluso brotes de pequeños incendios forestales que han devorado las bases de los árboles y grandes extensiones de tierra. El campesino vive de lo que le paga el acopiador, y solo le puede vender al acopiador del Estado, la tierra esta gastada por el uso indiscriminado de pesticidas con alto nivel de PH y no ha recibido renovación, no hay ningún cuidado técnico del manejo del ganado con los campos de siembra y en el camino puedes ver ganado pastando en áreas de cultivo.

Los pobladores dedicados al campo no tienen muchas salidas para su situación económica, como los que están en ciudades donde se pueden crear sub-economías informales de servicios que alivien las tensiones, por ello pueden ser presa fácil de la violencia. Este año es posible que la entrega de cosechas baje aproximadamente en 30% debido a la sequía de acuerdo a mis cálculos a “ojo de buen cubero”, y ante el racionamiento del agua para el consumo (en provincias llega solo dos veces a la semana), son caldo de cultivo inminente para los brotes de violencia.

Como he venido diciendo con respecto a Perú y nuestro proceso electoral y el por qué de la legitimación de gobiernos inaceptables y terribles como Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador, los Kirchner en Argentina y otros más; al que se siente marginado, sin necesariamente ser pobre técnicamente hablando, hay que enseñarle, con qué se come la democracia. Esto quiere decir, que hay que mostrarle las bondades de vivir en una república libre, donde no solo pueda expresarse sino participar de la vida económica y política de su propio país. Por ello creo que existe una imperiosa necesidad de hablarles sobre gestión y administración de pequeños emprendimientos, esto posibilitará que entiendan mejor las bondades del sistema, pues mientras que el estado comunista les prohíbe vivir de su trabajo, pues el trabajo le pertenece al Estado y solo trabajan sus partidarios, en democracia, los frutos del trabajo y la creación de valor le pertenecen al ciudadano. Mientras el Estado los expone a un sistema castrante y elitista, el mercado es democracia pura y plena, la libertad metida entre las patas del gran Estado comunista.

Todos los disidentes tiene emprendimientos para su subsistencia, pero no solo ellos sino todos los cubanos que ven que vivir de los sueldos de sus trabajos para el Estado no les permite una vida digna, por ello esta herramienta es poderosísima, el nivel de informalidad en Cuba es extremo, entiendo de acuerdo a lo conversado con los disidentes que solo el 50% de la PEA trabaja para el Estado, el otro 50% trabaja de manera independiente, muy pocos con permiso por parte del Estado, la mayoría lo hace al margen de la ley, se trasgreden las leyes a través de tecnicismos que les permitan aliviar su situación y todas las familias cubanas recurren al mercado negro.

Esto solo es una estimación no existe ninguna información de la economía cubana antes de 1969, no hay investigación salvo en los sótanos del gobierno comunista, es mejor que la información se oculte que el enemigo, es decir el pueblo, que no la conozca para que nunca sepa que tan pobres, aislados y retrasados están, para que no sea tangible y medible el grosor de su fracaso como sistema.

Cuba no solo se ha quedado estancada en el siglo pasado, sino que sus ciudadanos han perdido toda expectativa de futuro y progreso, es un país que solo subsiste, no vive. Nosotros hemos sido una gran sorpresa para los cubanos acostumbrados a las preocupaciones de los americanos y europeos por su situación, han visto sorprendidos que también los latinos nos preocupamos por ellos, que no solo vamos a Varadero a tomarnos fotos en los monumentos al “Che”, lo cual los ha llenado de esperanza, de que las cosas realmente pueden cambiar. El régimen dicen que está muriendo, que ya no hay quien aguante más, pero han vivido así durante 53 años, y en el último congreso comunista los mensajes no han variado mucho, siguen hablando de pérdida de eficiencia, del bloqueo americano, de exceso de gastos. Ya no se siembra ni importa otro grano que no sea el negro, ya no se importa mirasol y desde enero no se consigue aceite de no ser en el mercado negro, no se construye salvo para turistas y para miembros del partido, no sé qué más puedan esperar o aguantar los cubanos, o cómo podrán salir de esta espiral, pero lo que sí sé es que hay que darles opciones y mostrarles, qué otras cosas hay fuera del régimen en el que han vivido durante 53 años, la esperanza por un futuro mejor debería ser el objetivo que guíe el tan ansiado cambio, y la demostración de que se puede cambiar podemos dárselas ahora, capacitándolos para que mejoren sus emprendimientos.

Pero ojo, esto solo es la demostración de que hay otro camino, otro sendero, uno donde nadie les dicte qué pensar, qué decir, qué hacer todos los días; uno donde ganar dinero no sea visto como un atentado terrorista, donde se respete la vida y la individualidad; pero jamás será la solución a sus problemas, porque se necesita algo más que solo pequeños emprendimientos, se necesitan compradores, una clase media con un consumo consistente y no ocasional, se necesita del mercado, de tecnología, de capital humano, de inversión. Se necesita una Cuba abierta y libre, se necesita Democracia.

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2 comments

  • Camilo dice:

    Mis felicitaciones a Marita por este formidable articulo. Hay un desconocimiento muy grande en latinoamerica de lo que pasa en Cuba. Ratifico todo lo dicho en este articulo. Ojala sea leido por muchas personas y no dejen que en Peru u otro pais ocurra lo mismo.

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