¿De cuáles Derechos Humanos hablamos?

No he visto a personas más dolidas que a los comunistas cuando muere uno de sus personajes. Sin embargo, son ellos quienes más abusos cometen y han cometido a lo largo de la historia, son ellos quienes desde el poder controlan y masacran a poblaciones enteras. Cuando naturalmente personas o grupos sienten vulnerados sus derechos y se defienden, de inmediato se activan los defensores de derechos humanos.

En los últimos días no he escuchado tanta defensa de los derechos humanos y al debido proceso como he esperado escuchar en otros momentos. La muerte de Gadafi los ha activado, mientras que, la muerte de Laura Pollan ni figura o muy poco, no es noticia, ni entra en el rango de lo que hay que defender. No hay queja. Pese a que sabemos cómo valientemente esa mujer se enfrentó como lidereza de las Damas de Blanco al régimen castrista y cómo movilizó a opositores como nunca antes en el interior de la Isla. Sin duda alguna, viva era un dolor de cabeza para los Castros. El caso es que en Cuba ni siquiera permitieron que opositores fueran el sepelio de la Sra. Pollan.

Pero, gente que se opone a dictaduras han terminado defendiendo al ex dictador de Libia, alegando que se debieron respetar sus derechos, que debió tener debido proceso. Es muy fácil defender a alguien sin haber sido su victima, sin haber visto, soportado sus vejaciones y torturas, sin compasión alguna.

Desde Cuba sólo se escuchan mensajes de dolor por la muerte del dictador, al igual que desde Venezuela. Lo cierto, es que, mientras que el castrismo reprime fuertemente a la oposición y estos mueren en extrañas circunstancias, en Venezuela mueren miles cada año y esas muertes no duelen al gobierno, como si ha dolido la violación de los derechos humanos de un genocida de casi medio siglo. Con mucho descaro hablan de derecho a la vida, aunque la misma semana que asesinan a Gadafi, las FARC, sus aliados ideológicos, matan a 20 militares del ejército colombiano y siendo el país vecino, ni los medios de comunicación le dieron importancia, no pasó nada. Tampoco se habla de las muertes en Siria por la represión a protestas de opositores. Paradójicamente, el mundo al revés en palabras de Galeano,

El mundo ya sabe como murió Gadafi. Pornográficas han sido las escenas posteriores a su muerte. La muerte de Laura, levanta sospecha y a la vez es un misterio, como todo lo que controla ese gobierno que se jacta de tener el mejor sistema de salud del mundo ¿será que hablamos otro idioma en cuanto a derechos? O ¿los comunistas tienen derechos especiales y de aplicación exclusiva para ellos?

Lo cierto, es que, cuando un defensor o apóstol del comunismo muere, el mundo pareciera estar de luto. Se han apropiado de la defensa de derechos a la vida y libertad, nada más absurdo tratándose de genocidas y seguidores de estos. El mensaje indirecto que envían las dictaduras castrista y venezolana es: podemos hacer lo que nos de la gana con los derechos humanos. No pasa nada. Cada año mueren cerca de 20.000 personas en manos del hampa en Venezuela, un promedio de 50 personas diarias y un reo cada 24 horas en las cárceles más violentas del mundo. Pero es el paìs que se jacta de tener la población más pacifica.

El país que para la CEPAL1 es de los que más ha contribuido a reducir la pobreza y desigualdad, tiene a los reos sin agua, porque según datos del Observatorio Nacional de Prisiones2 el 70 % del agua que consumen es llevada por familiares y estos últimos responsables de lo que come el 78 % de la población reclusa. Aún así, en el año 2010 murieron 10 personas haciendo la visita.

Mientras, en Venezuela, con estadísticas cosméticas hay un aproximado de lo que sucede, en Cuba, no se sabe cuantos opositores mueren en manos de la dictadura, cuántos están desaparecidos, cuántos tienen la tarjeta de racionamiento de alimentos suspendida, cuántos son presos de conciencia y son declarados enfermos psiquiátricos recibiendo los más infernales métodos de tortura psicológica y física.

Desde principios de la dictadura castrista, no han disimulado en demostrar quienes son y podemos recordar el discurso que en 1964 pronunciò el Che Guevara en la ONU: “Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando”. Más de medio siglo de dictadura y todavía hablan de democracia en Cuba y hasta hay quienes no titubean en defender los “logros” del sistema. Los medios de comunicación, nacionales e internacionales, cómodos ante la realidad. Es más mercadeable mostrar a un genocida muerto, que ventilar lo que sucede a los miles y miles que padecemos y que en muchos casos legítimamente nos tenemos que defender. Vale acotar que la defensa de la propia vida no es delito y mucho menos lo es, el tiranicidio.

Notas:

1.- Nota de prensa de El Universal de Venezuela. CEPAL elogió reducción de la pobreza en Venezuela http://www.eluniversal.com/2010/12/19/eco_ava_cepal-elogio-reducci_19A4874611.shtml

2.- Política de exterminio de la población reclusa en Venezuela: http://www.youtube.com/watch?v=IOcgtZRqLeg

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3 comments

  • Morochos.org dice:

    El mismo fariseísmo que con los guerrilleros en Colombia. Para los izquierdistas el único dolor que importa es el de los rojos. Claro que lo correcto era llevar a Gadafi ante las cortes de justicia, pero quien se negó y provocó el baño de sangre por su apego al poder fue el propio ex tirano de Libia.

  • Francisco Esteban G& dice:

    Esta reflexión es doblemente exitosa. Primero por lo rigurosamente cierta, y segundo por lo incómoda de tratar, para los acomodaticios del Estado del Disimulo, a nivel mundial. Según estos últimos, la ignominia del régimen norcoreano es respetable, invocando la Autodeterminación de los Pueblos, pero la defenestración de Mel Zelaya es una abominación histórica inadmisible. Franklin Brito y Carlos Zapata Tamayo se suicidaron de hambre, en un intento criminal fallido por chantajear a sus dignos gobiernos, pero entonces el gobierno francés ultraja salvajemente al buen Carlos Ilich Ramírez, que está llevando una muy digna huelga de hambre.

    No son las ficheras del bar de los derechos humanos comunistas las que me preocupan, sino sus alegres y despreocupados clientes, que con gusto inusitado consumen el licor adulterado que estas les sirve, en su plena convicción de que eso es lo moralmente aceptable. Cuando se percaten de que esa mentira buena también los daña, tarde será para ellos.

    Felicitaciones

  • Gabriel dice:

    Excelente articulo!

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