Figure of a person on the map of Bolivia.

Bolivia, en defensa de la libertad

Por Sebastián Crespo (Bolivia)

Bolivia atraviesa una coyuntura política, social y económica sumida en un régimen con saciedad de más poder, un régimen cuyos actos de corrupción y ganas de perpetuarse para siempre afectan el desarrollo del país y sus ciudadanos. Citando una frase de Ronald Reagan: “Espero que una vez más le recordemos a la gente que el hombre no es libre a menos que el gobierno sea limitado. Aquí hay una clara causa y efecto que es tan clara y predecible como una ley física: a medida que el gobierno se expande, la libertad se contrae”.

Impactante frase que llevándolo al contexto boliviano, vemos una sociedad cansada de ver a su país hundido más que nunca en un caos político. Este es una de las principales preocupaciones de sus ciudadanos.

Emprender y luchar por crecer es la base de la sociedad; el superarse es regla e innovar es ley. En Bolivia se debe regar las ideas de que el individuo, en su accionar libre y responsable dentro de una sociedad, es el principal motor para el desarrollo. Como decía Alberto Benegas Lynch: “El liberalismo es el respeto irrestricto por el proyecto de vida del prójimo”.

No podemos aceptar ni concebir la idea de vivir en un lugar donde el miedo es pan de cada día, donde no hay ley justa, ni seguridad jurídica, donde no se respeta la democracia ni el Estado de Derecho, donde la cultura (sin duda un campo esencial en la lucha de las ideas) está sumida en el colectivismo. Por este motivo, debemos cuestionarnos, ¿es posible mantener un sistema económico más libre, si la sociedad está con la idea de que el Estado es el todopoderoso que los sacará de la incertidumbre? ¿Es posible tener un bienestar económico, social y político así?

Hoy, la lucha de las ideas ya no está centrada principalmente en el ámbito económico, sino también en la cultura, en el accionar de las familias, en el colegio, la universidad, la televisión, la música, el teatro, etc. Espacios donde las ideas surgen y generan una identidad que se ve reflejada en cada habitante. La defensa por una sociedad más libre debe nacer desde cada individuo en todos estos campos. Por eso, los jóvenes debemos tomar un rol más protagónico en la defensa de la libertad  y su difusión.

Las ideas son modeladoras de la realidad, su trascendencia es innegable. Por lo tanto, o seguimos sumidos en la indiferencia y nos quitan lo más importante que tiene el ser humano después de la vida: la libertad. O como menciona Axel Kaiser en su libro `La Fatal Ignorancia´: “Los únicos responsables de nuestros fracasos somos los mismos latinoamericanos, que en nuestra comodidad, ignorancia y cobardía no hemos estado dispuestos, salvo excepciones, a defender los principios de la libertad”.

Jóvenes, es momento de sembrar y cosechar para escribir una nueva historia, los ideales de la libertad en aras de una sociedad más próspera. Es necesario mencionar que las batallas no se ganan si no se pelean.

(26)

Loading Facebook Comments ...

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *