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¿Valoramos realmente nuestra libertad?

Por Brigitte Mendoza Licapa (Perú)

El informe Latinobarómetro 2018 indica que solo el 48% de los latinoamericanos prefiere la democracia a cualquier otra forma de Gobierno.

Existen varias razones que explican este índice. Una de las más importantes es que frente a los problemas sociales los ciudadanos culpan a sus gobernantes y esperan que el Estado resuelva sus problemas. Si los ciudadanos no perciben los resultados esperados, tienden a sentir que un gobierno diferente al democrático podría satisfacer mejor sus expectativas.

Distinta es la percepción de aquella población que vive día a día las consecuencias de un gobierno autoritario o un gobierno en vías de convertirse en uno. Pero, ¿qué hay de similar en ambos casos? En la realidad de América Latina, los ciudadanos a veces eligen a gobiernos que son enemigos de la libertad. Es por ello que cuando hablamos de democracia no podemos entenderla solo como una democracia electoral sino como aquella que permita hacer efectivos nuestros derechos como ciudadanos.

En consecuencia, no podemos dejar de relacionar a la democracia con la libertad como pilar fundamental para el respeto de los derechos humanos. La democracia tiene una relación interdependiente con la libertad, de modo que no sería posible que exista una sin la otra.

Los latinoamericanos hemos afrontado contrariedades para lograr la democracia como forma de gobierno. Ahora debemos defender con valor nuestra libertad. Desde distintos espacios, los latinoamericanos de todas las edades podemos y debemos enriquecer el debate político.En definitiva, cuando la libertad, la democracia y los derechos humanos se ven amenazados por gobiernos que solo buscan su estancia indefinida en el poder, es necesario la participación de los ciudadanos, pero sobre todo de aquel sector que representa el futuro para el desarrollo de un país: los jóvenes.

Las organizaciones de la sociedad civil, instituciones y centros de estudios también cumplen un rol muy importante en la difusión de las ideas sobre la libertad. Un ejemplo claro es el programa juvenil de la Universidad de la Libertad (UDL), organizado por el Instituto Político de la Libertad (IPL). El Instituto junto con el apoyo de otras organizaciones de la sociedad civil ecuatoriano reúnió a más de 35 jóvenes en este evento. Tuve el honor de ser becaria de la UDL 2018, realizada en Quito, Ecuador. Ahí interactué con jóvenes provenientes de 9 países de América Latina. Todos compartíamos el deseo de vivir en un país con libertad, en donde la democracia sea efectiva y en donde se respeten los derechos humanos.

Hoy puedo decir que la UDL ha fomentado que se genere una red latinoamericana de jóvenes que defienden la libertad desde cualquier espacio en el que se encuentren, con el firme pensamiento de que valorar nuestra libertad es creer que debemos realizar algo para recuperarla - cuando la hemos perdido -, para conservarla - cuando la hemos conseguido - y defenderla - cuando se encuentre en riesgo -.

 

 

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