{"id":4799,"date":"2013-09-04T09:30:12","date_gmt":"2013-09-04T17:30:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iplperu.org\/?p=4799"},"modified":"2021-05-17T01:57:51","modified_gmt":"2021-05-17T06:57:51","slug":"ronald-coase-la-informacion-tenia-un-coste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iplperu.org\/?p=4799","title":{"rendered":"Ronald Coase: La informaci\u00f3n ten\u00eda un coste"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Acaba de morir\u00a0<strong>Ronald Coase<\/strong>\u00a0a los 102 a\u00f1os. Envidiable longevidad y m\u00e1s envidiable erudici\u00f3n. Dos han sido sus grandes aportaciones a la Ciencia Econ\u00f3mica y las dos est\u00e1n estrechamente vinculadas con los l\u00edmites de la\u00a0<strong>propiedad privada<\/strong>\u00a0como mecanismo transmisor de\u00a0<strong>informaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La naturaleza de la empresa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera de ellas, desarrollada cuando apenas ten\u00eda 27 a\u00f1os, la recogi\u00f3 en su seminal art\u00edculo \u00ab<a href=\"http:\/\/www3.nccu.edu.tw\/~jsfeng\/CPEC11.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La naturaleza de la empresa<\/a>\u00bb (en ingl\u00e9s, 1937). Coase trataba de responder a la pregunta de por qu\u00e9 existen las empresas, es decir, por qu\u00e9 surgen organizaciones estables de factores productivos aunadas mediante contratos a largo plazo. Al cabo, si como insist\u00edan los economistas, los precios son herramientas de coordinaci\u00f3n entre los agentes econ\u00f3micos, un empresario lo tendr\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil limit\u00e1ndose a comprar cada d\u00eda en el mercado aquellas cantidades de factores productivos que prev\u00e9 necesitar s\u00f3lo para ese d\u00eda en lugar de colocarse a s\u00ed mismo en una situaci\u00f3n de inflexibilidad firmando contratos de provisi\u00f3n a muy largo plazo. El caso de los contratos laborales es bien ilustrativo: \u00bfqu\u00e9 sentido tiene, en ausencia de regulaciones que lo proh\u00edban, suscribir contratos indefinidos en lugar de contratos temporales a un d\u00eda o a unas horas que vayan renov\u00e1ndose conforme se requiera?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta que ofreci\u00f3 Coase marcar\u00eda toda su obra intelectual ulterior: aunque existen costes asociados a la rigidez contractual, tambi\u00e9n existen costes vinculados a comprar continuamente en el mercado aquellos factores necesarios en cada operaci\u00f3n. \u00bfSe imaginan tener que renegociar el salario por obra y servicio de cada trabajador cada vez que el empresario quisiera darle una directriz? No s\u00f3lo se disparar\u00eda la incertidumbre de a qu\u00e9 precio podr\u00edamos cerrar en cada momento los salarios, sino que habr\u00eda que destinar una gran cantidad de tiempo y de recursos a la mera tarea de buscar informaci\u00f3n y alcanzar acuerdos (verbigracia, los departamentos de recursos humanos deber\u00edan ser gigantescos). Coase, por tanto, descubri\u00f3 que hab\u00eda costes derivados de realizar transacciones en el mercado; de ah\u00ed que posteriormente fueran denominados \u00ab<strong>costes de transacci\u00f3n<\/strong>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, las empresas ser\u00edan organizaciones funcionales que permitir\u00edan minimizar los costes de transacci\u00f3n de un plan de negocios. O dicho de otro modo, las empresas nac\u00edan para economizar el uso de la informaci\u00f3n sustituyendo la toma de decisiones consensual por la toma de decisiones jer\u00e1rquica. Para Coase, las empresas son islas de planificaci\u00f3n central dentro de un oc\u00e9ano de competencia (<a href=\"http:\/\/juanramonrallo.com\/2010\/07\/dos-conceptos-de-competencia-los-taxis-contra-microsoft\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en el sentido hayekiano: proceso de descubrimiento<\/a>). Como a\u00f1os m\u00e1s tarde\u00a0<a href=\"http:\/\/juanramonrallo.com\/2010\/08\/mister-libertarian\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">descubrir\u00eda Murray Rothbard<\/a>\u00a0unificando las aportaciones de Coase y de Mises, si la planificaci\u00f3n central dentro de una empresa funciona \u2014al contrario de lo que sucede con la planificaci\u00f3n central dentro de un Estado\u2014, es porque las fronteras de la empresa no son r\u00edgidas: cuando las jerarqu\u00edas se vuelven demasiado grandes, los costes asociados a captar y gestionar la informaci\u00f3n dentro de una empresa se vuelven mayores que los costes de transacci\u00f3n fuera de la empresa, lo que llevar\u00e1 a una reorganizaci\u00f3n espont\u00e1nea de la estructura de mercado. De ah\u00ed, por cierto, que las profec\u00edas marxistas del \u00ab<strong>monopolio \u00fanico<\/strong>\u00bb carezcan absolutamente de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda de la empresa de Coase, por consiguiente, nos ofrece una imagen bastante completa de por qu\u00e9 existen las empresas y no existen \u00fanicamente interacciones entre agentes aut\u00f3nomos dentro del mercado. Acaso s\u00f3lo me permitir\u00eda a\u00f1adir que Coase estudia la cuesti\u00f3n desde un punto de vista estrictamente productivo (activo empresarial) olvid\u00e1ndose de las consideraciones financieras (pasivo empresarial). Y es que las empresas tambi\u00e9n emergen porque son veh\u00edculos \u00f3ptimos para la gesti\u00f3n patrimonial de los ahorradores: una compa\u00f1\u00eda es un organismo vivo capaz de crecer y readaptarse din\u00e1micamente a las circunstancias sin que cada accionista deba estar permanentemente gestion\u00e1ndola. Y, en este crucial sentido, las empresas tambi\u00e9n permiten reducir los costes de transacci\u00f3n de gesti\u00f3n intertemporal de nuestra propiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El problema del coste social<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente gran aportaci\u00f3n de Coase consisti\u00f3 en estudiar c\u00f3mo los costes de transacci\u00f3n tambi\u00e9n afectaban a la interacci\u00f3n conflictiva de derechos de propiedad: es lo que hizo en su art\u00edculo \u00ab<a href=\"http:\/\/www.econ.ucsb.edu\/~tedb\/Courses\/UCSBpf\/readings\/coase.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El problema del coste social<\/a>\u00bb (en ingl\u00e9s, 1960). Siendo la propiedad un fen\u00f3meno social, por necesidad muchas de las decisiones relativas a una propiedad individual terminar\u00e1n afectando a otras propiedades. Es lo que los economistas llaman \u00ab<strong>externalidades<\/strong>\u00ab: existes beneficios o costes \u00absociales\u00bb en el uso individual de la propiedad que deber\u00edan ser considerados de cara a lograr una adecuada coordinaci\u00f3n econ\u00f3mica. Por ejemplo, si una f\u00e1brica se instala cerca de una casa y emite poluci\u00f3n, esa contaminaci\u00f3n es un coste que la compa\u00f1\u00eda \u00abexternaliza\u00bb sobre el propietario de la vivienda y que no puede omitirse del an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta Coase, las externalidades positivas o negativas eran vistas como una justificaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n del Estado: ya fuera a trav\u00e9s de regulaciones o de impuestos y subvenciones pigouvianos, el Estado deb\u00eda intervenir en el uso privado de las propiedades para maximizar el bienestar social. Pero Coase cambi\u00f3 radicalmente esta perspectiva por cuanto consideraba que el Estado era incapaz de conocer cu\u00e1les eran los beneficios y los costes subjetivos asociados a cada externalidad (por los mismos motivos que una empresa gigantesca comienza a ser incapaz de planificar correctamente lo que sucede en su interior).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en cambio, el brit\u00e1nico demostr\u00f3 que, bajo ciertas condiciones, los propietarios afectados por una externalidad tender\u00edan a alcanzar acuerdos mutuamente beneficiosos sin necesidad de que intervenga el Estado. Por ejemplo, si el propietario de la vivienda posee un derecho de propiedad preferente para decidir si la empresa puede contaminar o no (es decir, si la empresa puede invadir su vivienda con poluci\u00f3n o no), la f\u00e1brica le ofrecer\u00e1 al propietario una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica para que le permita seguir operando y contaminando: si la compensaci\u00f3n ofrecida supera los costes subjetivos de la contaminaci\u00f3n, la compa\u00f1\u00eda seguir\u00e1 funcionando; si no lo hace, la compa\u00f1\u00eda cerrar\u00e1 sus puertas. Y al contrario, si es la compa\u00f1\u00eda la que tiene el derecho preferente a decidir si puede contaminar o no, el propietario de la vivienda le ofrecer\u00e1 una suma de dinero para que deje de hacerlo: si esa cantidad supera los beneficios que la compa\u00f1\u00eda obtiene por contaminar, detendr\u00e1 sus operaciones; si no, las mantendr\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n relevante es que bajo ciertas condiciones empresa y propietario se sentar\u00e1n a negociar para alcanzar acuerdos mutuamente beneficiosos. \u00bfPero cu\u00e1les son esas condiciones? La primera, evidentemente, que los derechos de propiedad est\u00e9n bien delimitados. La segunda condici\u00f3n es la t\u00edpica de la obra de Coase: que no existan elevados costes de transacci\u00f3n que frustren el proceso de negociaci\u00f3n. Por ejemplo, si la empresa contamina no una vivienda, sino una ciudad entera, ser\u00e1 muy complicado que el empresario pueda negociar con millones de propietarios particulares. En presencia de altos costes de transacci\u00f3n, por tanto, no habr\u00e1 negociaci\u00f3n ni acuerdos mutuamente satisfactorios; en cuyo caso, Coase propon\u00eda que los tribunales asignaran derechos de propiedad tratando de reproducir el proceso de negociaci\u00f3n que habr\u00eda tenido lugar en un mercado sin costes de transacci\u00f3n y que habr\u00eda permitido maximizar el valor total de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este \u00faltimo caso, sin embargo, Coase se desliza por la peligrosa senda de la ingenier\u00eda social. Al dar el paso desde sus descripciones a sus prescripciones, Coase cae en el mismo error que hab\u00eda tratado de criticar: asumir que los jueces s\u00ed pueden conocer cu\u00e1les son los beneficios y los costes sociales. No pueden y, aunque pudieran, deber\u00eda resultar evidente que\u00a0<a href=\"http:\/\/mises.org\/daily\/1760\/An-Austrian-Theory-of-Environmental-Economics\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">no es irrelevante qui\u00e9n posea los derechos de propiedad<\/a>\u00a0(en ingl\u00e9s): si, en nuestro ejemplo anterior, los derechos preferentes los posee la empresa, el coste de evitar o de soportar la contaminaci\u00f3n recae sobre el propietario de la vivienda; si los derechos preferentes los ostenta el propietario, es \u00e9l quien se apropia de los beneficios de no ser contaminado o de ser compensado por la contaminaci\u00f3n. Aunque en agregado el resultado pudiera ser el mismo sea cual sea la asignaci\u00f3n de los derechos de propiedad (esto es lo que se ha conocido como \u00ab<strong>Teorema de Coase<\/strong>\u00ab), es evidente que un sistema de mercado donde el derecho de propiedad est\u00e9 sometido a su \u00abfunci\u00f3n social\u00bb no funciona del mismo modo que uno donde se respete absolutamente frente a cualquier arbitrariedad del poder. En este \u00faltimo caso, Coase no lleg\u00f3 a considerar los efectos de la degradaci\u00f3n institucional que su propuesta terminar\u00eda acarreando: se qued\u00f3 en un an\u00e1lisis est\u00e1tico que olvid\u00f3 los esenciales efectos din\u00e1micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero entonces, \u00bfes que en presencia de costes de transacci\u00f3n no hay forma de solventar el problema de las externalidades a trav\u00e9s de un mercado libre? S\u00ed la hay, y s\u00f3lo tenemos que regresar al primer art\u00edculo de Coase: si las empresas, o m\u00e1s en general los sistemas de propiedad comunal, son mecanismos ideados para minimizar los costes de transacci\u00f3n, bastar\u00e1 con recurrir a ellas para terminar negociando acuerdos mutuamente beneficiosos para las partes. Por ejemplo, si una empresa contamina una urbanizaci\u00f3n privada (o una ciudad privada), nada tan sencillo como que los representantes de esa urbanizaci\u00f3n se sienten a negociar con la empresa y que luego repartan internamente los costes o las ganancias de su negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Coase le falt\u00f3 integrar su rico an\u00e1lisis dentro de un marco m\u00e1s amplio, considerando que no s\u00f3lo la propiedad privada individual es un mecanismo de coordinaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n, seg\u00fan el contexto, la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elcato.org\/lo-que-es-comun-si-es-de-algun\">propiedad privada comunal<\/a>\u00a0(como s\u00ed har\u00eda otra Premio Nobel:\u00a0<strong>Elinor Ostrom<\/strong>). En tal caso, habr\u00eda terminado por cerrar un s\u00f3lido sistema te\u00f3rico donde el mercado en su acepci\u00f3n lata (interacci\u00f3n entre m\u00faltiples tipos de propiedad privada y de contratos voluntarios; de instituciones en el sentido mengeriano y hayekiano) permite solventar del mejor modo posible los inerradicables problemas de informaci\u00f3n propios de todo orden social complejo. Y no por un ingenuo idealismo de que el mercado sea perfecto, sino por un pragm\u00e1tico realismo de que el mercado es mucho menos imperfecto que el Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, en justicia, a los genios como Coase no debe juzg\u00e1rseles por los hitos que no lograron sino por los que s\u00ed alcanzaron. Descanse en paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en\u00a0<\/em>LibreMercado.com\u00a0<em>(Espa\u00f1a) el 3 de septiembre de 2013.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: Art\u00edculo Publicado originalmente en<a href=\"http:\/\/www.relial.org\/\">\u00a0<\/a><a href=\"http:\/\/www.elcato.org\/\">http:\/\/www.elcato.org\/<\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/cedice.org.ve\/\">\u00a0<\/a>republicado con la autorizaci\u00f3n de su autor.<\/p>\n<p>Link:<a href=\"http:\/\/www.elcato.org\/ronald-coase-la-informacion-tenia-un-coste\">http:\/\/www.elcato.org\/ronald-coase-la-informacion-tenia-un-coste<\/a><a href=\"http:\/\/cedice.org.ve\/?p=10026\"><br \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acaba de morir Ronald Coase a los 102 a\u00f1os. Envidiable longevidad y m\u00e1s envidiable erudici\u00f3n. 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