{"id":6309,"date":"2014-12-23T17:15:11","date_gmt":"2014-12-24T01:15:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iplperu.org\/?p=6309"},"modified":"2021-05-17T01:57:46","modified_gmt":"2021-05-17T06:57:46","slug":"juventud-robada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iplperu.org\/?p=6309","title":{"rendered":"Juventud robada"},"content":{"rendered":"<div class=\"contenedor-texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Imag\u00ednese que usted necesita contratar a una carpinter\u00eda para que le haga un juego de comedor: encuentra dos, una al lado de la otra. La primera se llama La Experiencia, lleva a\u00f1os en el mercado y cuenta con un nombre reconocido. Mirando a su interior se ve al personal, de una edad promedio de 35 a\u00f1os, debidamente uniformado, operando modernas m\u00e1quinas con las que fabrican los muebles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda carpinter\u00eda, llamada La Juvenil, el personal es notoriamente m\u00e1s joven (20 a\u00f1os promedio), con uniformes ra\u00eddos y desgastados, operan herramientas tradicionales, que frente a la maquinaria de su vecino, se ven bastante rudimentarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Experiencia le cotiza la fabricaci\u00f3n del juego de comedor en S\/.3.000. Entonces usted piensa que quiz\u00e1s en La Juvenil (que parece tener est\u00e1ndares m\u00e1s bajos) pueda obtener un precio m\u00e1s barato. Sin embargo, cuanta ser\u00e1 su sorpresa cuando le piden exactamente los mismos S\/.3.000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando recibe ambas cotizaciones iguales, algo llama de inmediato su atenci\u00f3n. Es claro que la primera le genera m\u00e1s confianza y, por tanto, si la segunda quiere tener alguna oportunidad, esta se encuentra en ofrecerle un menor precio. Lo primero que pensar\u00e1 es que el due\u00f1o de La Juvenil es un perfecto est\u00fapido. \u00bfCu\u00e1l carpinter\u00eda escoger\u00eda? La respuesta es obvia. Evidentemente a La Experiencia. Ofrece m\u00e1s por lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imag\u00ednese que usted le dice al encargado de La Juvenil: \u201c\u00bfNo se da cuenta de que as\u00ed no va a obtener un solo cliente, cuando su competidor, que muestra un personal m\u00e1s experimentado y una mejor tecnolog\u00eda, cuesta lo mismo?\u201d. El encargado le contesta: \u201cEs que la ley nos obliga a no cobrar menos de S\/.3.000 para hacer un comedor. Es para proteger nuestro derecho a un precio justo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"yellow\">Result\u00f3, por tanto, que lo est\u00fapido no era La Juvenil. Lo est\u00fapido era la ley<\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"yellow\">Las reglas del derecho laboral y sus defensores se autoproclaman como protectores de todos los trabajadores. Pero en realidad no lo son. No es posible imaginar un sistema que proteja a todos<\/span>. Esto porque las reglas laborales protegen a un grupo en detrimento de otros grupos (los informales, por ejemplo). <span class=\"yellow\">Y para colmo de males, en pa\u00edses como el Per\u00fa, protegen a un grupo minoritario (los formales).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"yellow\">Los defensores de tales normas invocan la justicia social.<\/span> Nunca he tenido muy claro qu\u00e9 quieren decir, pero parecer\u00edan referirse a la protecci\u00f3n de los m\u00e1s vulnerables y d\u00e9biles. <span class=\"yellow\">Pero esas reglas hacen justamente lo contrario: castigan al m\u00e1s d\u00e9bil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en el ejemplo de La Juvenil, si la ley fija est\u00e1ndares cuyos costos no pueden ser evitados por los menos aptos para competir, el resultado es beneficiar a los m\u00e1s aptos condenando a la exclusi\u00f3n a los dem\u00e1s. La experiencia y la educaci\u00f3n son dos factores de competencia importantes en el mercado laboral. Si impides a los que tienen menos experiencia y educaci\u00f3n (es decir, a los j\u00f3venes m\u00e1s pobres) competir mediante la reducci\u00f3n del costo del empleo (menos beneficios), los est\u00e1n condenando al desempleo o a la informalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"yellow\">El verdadero problema no est\u00e1 en la ley que promueve el acceso al trabajo juvenil, sino en las otras leyes que colocan a los j\u00f3venes con menos educaci\u00f3n\u00a0 en desventaja para competir.<\/span> Es curioso c\u00f3mo una idea tan sencilla es tan poco entendida. Lo que causa el da\u00f1o a los trabajadores j\u00f3venes es precisamente el af\u00e1n tuitivo (pero equivocado) de muchas reglas laborales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"yellow\">El derecho laboral redistribuye, s\u00ed, pero de manera perversa.<\/span> No pasa recursos de empresas ricas a trabajadores pobres, sino que traslada recursos de los trabajadores m\u00e1s d\u00e9biles (los que tienen\u00a0 dificultades para encontrar empleo) a los m\u00e1s fuertes (los que ya tienen un empleo). Exactamente lo contrario a lo que se suele entender por justicia social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"yellow\">Cuando trabajadores j\u00f3venes sin educaci\u00f3n son privados de la posibilidad de obtener experiencia en el trabajo, se les est\u00e1 robando su juventud, la etapa en la que definen hoy cu\u00e1nto pueden valer ma\u00f1ana<\/span>.<\/p>\n<p>Link fuente: Lampadia:\u00a0<span style=\"color: #ff6600;\"> <a title=\"http:\/\/www.lampadia.com\" href=\"http:\/\/www.lampadia.com\/opiniones\/alfredo-bullard\/juventud-robada\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #ff6600;\">http:\/\/www.lampadia.com\/opiniones\/alfredo-bullard\/juventud-robada<\/span><\/a><\/span><br \/>\nArt\u00edculo publicado en El Comercio, 20 de Diciembre del 2014.<br \/>\nAutor: Alfredo Bullard.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imag\u00ednese que usted necesita contratar a una carpinter\u00eda para que le haga un juego de comedor: encuentra dos, una al lado de la otra. La primera se llama La Experiencia, lleva a\u00f1os en el mercado y cuenta con un nombre reconocido. 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